Oracle reveló que sus obligaciones de desempeño remanentes —el valor de los contratos firmados pero aún no facturados— alcanzaron un récord de 664,000 millones de dólares, un incremento de 209,000 millones respecto al año anterior, según el reporte ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) presentado el 10 de septiembre. La cifra, impulsada casi en su totalidad por la demanda de capacidad de cómputo para inteligencia artificial, fue recogida y analizada por 24/7 Wall St. y otros medios especializados en mercados.
Solo durante el trimestre, la compañía sumó más de 30,000 millones de dólares en nuevos contratos de nube de inteligencia artificial. Los ingresos de su división de infraestructura cloud crecieron 121% interanual, hasta 7,388 millones de dólares, mientras que los ingresos totales avanzaron 29.6%, superando las expectativas del consenso de analistas.
Un elemento que los inversionistas siguieron de cerca fue la composición de esa cartera de contratos: antes de este reporte, OpenAI representaba una proporción considerablemente mayor de las obligaciones remanentes de Oracle. La compañía indicó que su base de clientes de nube de inteligencia artificial se ha ampliado y diversificado, un dato relevante para quienes cuestionaban la dependencia de Oracle de un solo cliente dominante.
La propia Oracle proyecta que cerca de la mitad de ese backlog se convertirá en ventas reconocidas durante los próximos 36 meses, un horizonte que sitúa a la compañía en el centro de la carrera de infraestructura de inteligencia artificial que actualmente libran los principales proveedores de nube a nivel global.