El precio del cobre alcanzó niveles históricos en la Bolsa de Metales de Londres durante la primera quincena de septiembre, llegando a cotizarse en torno a 6.6 dólares por libra. El acumulado del año se ubica cerca de 6.0 dólares por libra en promedio, aproximadamente 40% por encima del nivel registrado en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con reportes de La República y Bloomberg.
Pese a este contexto favorable de precios, Chile —el mayor productor mundial del metal— no ha logrado capitalizarlo plenamente. Las exportaciones de cobre cayeron a su nivel más bajo en más de un año, con 4,620 millones de dólares en agosto, una contracción de 14% respecto a julio y de 3.2% frente al mismo mes de 2025.
Detrás de esta paradoja hay un factor climático: tormentas con lluvias intensas, nieve y vientos fuertes interrumpieron operaciones mineras y restringieron periódicamente la actividad portuaria durante julio y agosto, limitando la capacidad del país para embarcar producto pese a la fuerte demanda internacional.
El episodio ilustra un riesgo estructural para la economía chilena, altamente dependiente de las exportaciones de cobre: los precios internacionales favorables no se traducen automáticamente en ingresos si la infraestructura logística y minera no puede operar a plena capacidad, un punto que analistas locales han señalado como prioridad de inversión de cara a los próximos años.